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El inicio de curso: "confía en mí"

8 de Septiembre de 2014

Iniciar un curso escolar tiene las mismas características que cualquier otro inicio que emprendemos a lo largo de nuestra vida, por un lado cierta atracción ante algo nuevo y por otro cierto temor ante algo desconocido, aunque mitigado en cierto modo por la experiencia que ya se tiene de otros cursos. Aún así no deja de ser toda una experiencia (nueva aula, nuevos profesores, nuevas asignaturas y libros, nueva exigencia, algunos nuevos compañeros y quizás -en algunos casos- nuevo colegio), sí, todo un reto.

Los padres deseamos que este curso que empieza sea una aventura enriquecedora para nuestros hijos y probablemente así sea en un 67 % de nuestros escolares. Pero no para el restante 33 %.

No obstante, como una de las capacidades desarrolladas por los humanos es la previsión -basada en el análisis que hacemos de las situaciones- podemos intuir si nuestros hijos pertenecen a uno u otro grupo de los mencionados.

En ocasiones esta capacidad de prever acontecimientos se ve empañada por el amor que sentimos por ellos y nos suena a gloria celestial cuando les oímos decir al principio del curso 3 palabras mágicas "confía en mí" y se nos derrite el corazón al pensar que hayan podido madurar (que es lo que internamente deseamos) en pleno proceso adolescente, como si de repente hubiesen desaparecido del horizonte inmediato: el móvil, whatsapp, twitter, la psp,...  

No empañemos nuestro buen juicio. Si el histórico de nuestra hija/o pre o adolescente viene indicando tiempo atrás que su relación con el estudio y sus hábitos son insuficientes, la nueva situación va a ser parecida, a no ser que intervenga algún cambio drástico que altere las circunstancias anteriores y conlleve el desarrollo de interés y motivación por estudiar.

El curso hay que iniciarlo "bien" desde el principio
y a tenor de los resultados ya comenzaremos a atender al famoso "confía en mí", eso sí, primero con buenos resultados ya en el bolsillo.

Lo que bien empieza bien acaba. Lo que mal empieza mal acaba o cuesta el doble enderezarlo.

No dejarse embaucar con cantos se sirenas, porque la realidad nos lo hará pagar. Es importante poner las medidas oportunas para un buen inicio del curso. Ánimo!