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No siempre un profesor particular

11 de Febrero de 2015

Ante los problemas que nuestros hijos tienen en el estudio tendemos a resolverlos con un profesor particular, creyendo que esta es la mejor medida. Pero resulta que no siempre es lo más adecuado, porque normalmente suele ser una solución momentánea ya que solo se busca el aprobado en una o dos asignaturas, quedando la dificultad de raíz sin resolver (latente).

Veamos el hecho desde distintas ópticas:

Pedagógicamente. La primera tarea sería indagar el origen de dichos problemas: diagnosticar capacidades, motivaciones, método de estudio, atención y motivación en las clases, planificación y orden, acoso escolar, complejos (inferioridad, falta de confianza, vergüenza para participar en público, ansiedad,.), etc.. identificada la naturaleza de las dificultades, tan sólo sería recomendable un profesor particular en el caso de que alguna asignatura,  por la materia que trata, suponga una dificultad de entendimiento al alumno y éste necesite un ritmo distinto al del curso para dominarla. Casi nunca es una solución razonable un profesor particular, cuando la dificultad se extiende más allá de 2 ó 3 asignaturas concretas. En tales casos se requiere una asistencia al estudio más especializada, la que ofrecen algunos pedagogos o centros pedagógicos con experiencia. En el Centro Psicopedagógico Lithos en Valencia llevamos 31 años ocupándonos de resolver tales dificultades.

Personalmente. Llevar un profesor particular a casa del alumno/a, en muchos casos es ponérselo demasiado fácil y cómodo, ahorrándole el esfuerzo -de desplazamiento, por ejemplo- que toda dificultad requiere para su solución. Amén de que "la casa es su terreno" y no se esfuerzan lo suficiente para superarse. En el trabajo de tutoría y orientación, escucho frecuentemente a los padres quejarse de que el profesor particular les dice que en casa el hijo/a lo hace bien pero luego no aprueba los exámenes, quizás la explicación más lógica sea doble, por un lado, el alumno se acostumbra a resolver sus dificultades recibiendo inicialmente "pistas" del profesor particular y luego en los exámenes se encuentra sin esas ayudas, solo ante las dificultades, las cuales lógicamente no se han resuelto; y por otro lado, los exámenes son de un grado de dificultad mayor que lo que se explica en clase o se trabaja con el profesor particular. Al alumno hay que entrenarlo en las mismas condiciones a las que se va a enfrentar en los exámenes y para ello es ineludible que practique solo.

El profesor particular no debe ser una medida que se adopta porque está de moda tenerlo, porque la mayoría de los alumnos del curso lo tienen y claro no vamos nosotros a "ser menos". Ni tampoco porque el colegio lo recomienda como solución generalizada, ya que (si casi todos los alumnos del curso lo necesitan) implica que las explicaciones del profesor titular en clase no son las adecuadas.

Económicamente. No hay color. Es pasar de pagar las clases en un centro pedagógico a un precio de entre 3 y 8 € a abonarlas con un profesor particular a un precio de entre 12 y 20 € (precios más bajos suponen un profesor con falta de experiencia o  preparación). A favor de un centro pedagógico está también el hecho de abarcar todas las asignaturas importantes, mientras que esto no lo puede cubrir un solo profesor particular, se necesitarían varios, y eso dispara el gasto aún más.

Se mire por donde se mire, son notorias las desventajas de resolver las dificultades del estudio mediante un profesor particular. Entonces, ¿por qué pagar más o mucho más por una solución a medias?. la solución adecuada ya existe en el Centro Psicopedagógico Lithos en Valencia, donde la atención al alumno no es particular, pero sí personalizada y "a la postre" da mejores resultados, ya que requiere del alumno: mayor implicación en resolver sus dificultades, mayor esfuerzo personal, adquisición de hábitos de trabajo  y métodos de estudio de Bachillerato, Secundaria y Primaria en Valencia; y ofrece: planes pedagógicos personalizados, experiencia, ambiente de trabajo exigente, trato amable y la experiencia de convivir con otros alumnos de edades similares que se esfuerzan por mejorar en su estudio.

Vale la pena conocernos, encontrarán un abanico de soluciones distintas y eficaces.

Centro Psicopedagógico Lithos
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